Guanajuato, Gto.– Organizaciones ambientalistas denunciaron la presunta destrucción de ejemplares de garambullo con una antigüedad estimada de hasta 500 años durante la realización de la carrera Ultra Guanajuato, celebrada el pasado fin de semana en la capital del estado.
De acuerdo con las denuncias, los daños ocurrieron en la zona de ascenso al Cerro de la Cruz del Perdón, por encima de la mina de La Garrapata, donde presuntamente fueron derribados varios garambullos para facilitar el paso de los participantes de la competencia. Ambientalistas señalaron que los ejemplares habrían sido cortados con machetes y cuerdas durante las labores de acondicionamiento de la ruta.
La doctora Michelle Farfán, académica de la Universidad de Guanajuato, explicó que estos cactus pueden alcanzar varios metros de altura y requieren siglos para desarrollarse, por lo que cualquier afectación representa una pérdida significativa para el patrimonio natural de la región.
Tras la difusión de los hechos, la Procuraduría Ambiental y de Ordenamiento Territorial (PAOT) inició una investigación derivada de una denuncia ciudadana. Durante una inspección en el sitio, la dependencia confirmó afectaciones en tres ejemplares de garambullo, por lo que dará vista a la autoridad federal competente para determinar las responsabilidades correspondientes.
Por su parte, Ultra Trail México Series, organizadora del evento, rechazó haber abierto nuevos senderos o intervenido vegetación de mayor porte. A través de un posicionamiento en redes sociales, aseguró que únicamente realizó labores de mantenimiento en caminos ya existentes, retirando maleza y ramas sueltas para garantizar la seguridad de los corredores y afirmó que mantiene un compromiso con la conservación del entorno natural.
Mientras continúan las investigaciones, asociaciones civiles han convocado a jornadas de rescate para intentar recuperar los restos de los garambullos dañados y replantarlos en otras zonas de la sierra. Asimismo, legisladores federales han solicitado la intervención de la SEMARNAT y la PROFEPA para esclarecer los hechos y, en caso de confirmarse daños al patrimonio natural, aplicar las sanciones previstas por la legislación ambiental.




